El mundo sigue siendo del Real Madrid

Inicio 24 de diciembre de 2018
Los de Solari consiguen su séptimo título mundial, tercero consecutivo, un hito en la historia del fútbol. Partido de exhibición con un Llorente pletórico.
real madrid camp

En esta final se tuvieron que dar dos cosas. Un rival que le permitió jugar (pero que era el mismo que había vencido a River) y un Madrid mejor, elevado a la altura de su historia. Ese Madrid que se ve en las finales. Ese es el Madrid, sin que sepamos muy bien qué o quién es el otro.

Volvieron los galácticos, volvió el espectáculo. Los últimos o penúltimos brillos de metales encendieron a los jugadores. Bale intentó otra volea, Benzema danzó, Modric justificó el Balón de Oro, y Ramos hizo esas cosas que explican que en un ascensor Baresi y Beckenbauer le tengan que ceder el paso. El partido duró diez minutos, lo que él tardó en salvar al Madrid de un gol cantado.


Este equipo se ha ganado el derecho a ocupar el primer lugar en la historia. También el derecho a ser sustituido con la tranquilidad de que ya no se le puede pedir más.

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