Covid-19 en Argentina: en las últimas dos semanas comenzó a bajar el ritmo de nuevos contagios

Nacionales 05 de noviembre de 2020
Desde el 23 de octubre último, el ritmo de nuevos casos diarios de coronavirus a nivel nacional comenzó a descender. Así queda reflejado cuando se analiza la pendiente de la curva de nuevos infectados detectados, que desde esa fecha comenzó a bajar. Esto significa que la velocidad de nuevos contagios se reduce, aunque nadie se anima a anunciar oficialmente que ya pasó el pico de contagios.
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En el Gobierno nacional extreman la cautela y no ocultan la preocupación por un posible rebrote en una segunda ola como la que está acechando ahora a Europa. Esta preocupación es compartida por la vicepresidenta, Cristina Kirchner, quien si bien está al margen públicamente de la estrategia sanitaria oficial, mira diariamente con mucha atención lo que está sucediendo en el viejo continente.

“Ella está muy atenta a lo que está pasando en Europa, que está tres meses adelante en cuanto al impacto del coronavirus. No sólo en relación a lo que sucede con los contagios, sino también a la desobediencia civil. Hay una ruptura del contrato social y ya no hay margen para cerrar de nuevo. Los nuevos confinamientos, después de tantos meses de medidas restrictivas, están golpeando a todos los oficialismos. España está vapuleada por todos lados, Francia lo mismo, y en Alemania, a (Ángela) Merkel le está costando la cuarentena”, le dijo un intendente del Conurbano que dialoga frecuentemente con ella.

 
Desde el Ministerio de Salud de la Nación a cargo de Ginés González García extreman la prudencia. “No hacemos pronósticos y nada ni nadie puede asegurar si pasó el pico o no. Todavía falta, y el trabajo que se está haciendo es continuar reforzando los cuidados en la población y preparando la planificación de la vacunación contra el COVID-19. Estamos mirando lo que sucede en Europa. Los casos allí empezaron a aumentar en casi todo el continente y en muchos países ya superan el pico de la primera ola”, aseguraron.

Si se analiza el promedio de nuevos casos para 7 días, los números indican que en la Ciudad de Buenos Aires y PBA el pico se habría alcanzado a principios de septiembre: en CABA llegó a haber 1.347 casos en una jornada y en PBA, 5.920. Pero desde ese momento, los contagios comenzaron a bajar. Y si bien hubo fluctuaciones en la curva, la tendencia es descendente para ambos distritos.

A nivel nacional, el récord de nuevos casos diarios se alcanzó el 21 de octubre cuando hubo 18.326 contagios detectados. Desde entonces, la velocidad de contagio fue disminuyendo. Ayer se informaron 10.652 nuevos casos.

A la fecha Argentina acumula un total de 1.205.928 contagios, número que la ubica en séptimo lugar detrás de España y por encima de Colombia. Pero de ese total, ya se recuperaron más de un millón de infectados detectados, y actualmente cursan la enfermedad 155.761. De estos casos activos, sólo 4.816 se encuentran en terapia intensiva, lo que representa un 3%. Este porcentaje, con algunas fluctuaciones, se ha mantenido estable desde principios de septiembre.

“Hay un descenso de contagios, pero necesitamos una semana, idealmente dos, contra dos semanas anteriores para ver si la tendencia se consolida. Pero la media está ya por debajo de los 15.000”, aseveró el médico infectólogo Eduardo López. Para los últimos 7 días, el promedio es de 10.771 casos diarios. 

“Claramente hay lugares donde el número está bajando, como el AMBA en general y CABA en particular. También en algunas provincias como Jujuy o Salta. Sin embargo todavía tenemos cifras muy altas en Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Tucumán, distritos con un caudal importante de habitantes. Si uno quisiera estar seguro de que hay un descenso generalizado, habría que analizar todo el transcurso de la semana y la próxima”, agregó este infectólogo que integra el Comité de asesores del Presidente.

Jorge Aliaga, licenciado en Física de la Universidad de Buenos Aires, investigador del CONICET y ex decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, coincidió: “La semana pasada hubo un descenso. Siguió bajando en AMBA y dejó de subir tan rápido en el resto del país, por lo que el total fue de baja. Veremos cómo sigue en los próximos días en el interior. Los infectólogos toman 14 días por el tiempo de evolución de la enfermedad, pero hay que mirar la fluctuación. Es decir, esta semana puede subir, pero la baja está”, coincidió.

De hecho, el tiempo de duplicación del virus es el doble en noviembre en relación al del mes pasado. El 2 de octubre era de 39 días. Al día de ayer, ese indicador midió 82. Es otro indicador de que el ritmo de nuevos contagios está disminuyendo ya que cada vez hacen falta más días para que los casos se dupliquen.

En la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, los tiempos de duplicación de los casos de COVID-19 son mayores aún que el indicador nacional. De acuerdo al análisis de la Unidad de Datos de Infobae, en la Provincia de Buenos Aires, el 14 de octubre era de 88 días; ayer midió 137. En CABA, el aumento fue más pronunciado: el 4 de octubre era de 99 días y ayer resultó de 248 días.

Luz amarilla por los fallecidos

Más allá del descenso de los contagios en varios distritos, López alertó respecto de los muertos, que al día de hoy totalizan 32.520. “La curva de mortalidad no baja, sigue siendo sostenida y la tasa de letalidad está por encima del 3%. Si bien es un proceso que lleva de 14 a 21 días, todavía es alta. Si se mantiene, llegaremos a los 40.000 muertos en un mes. Y las muertes por millón de habitantes se mantienen también altas”, advirtió López, médico del Hospital Gutiérrez.

Según el último parte oficial del Ministerio de Salud de anoche, en el que se informaron 469 fallecidos, Argentina registra 730 muertos por millón de habitantes, y se ubica séptima en un ranking de 150 países que superan esa cifra de población, elaborado por la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

El temor a la segunda ola

La prudencia y prevención ante un posible rebrote, pasado el verano, son compartidas en CABA y Provincia de Buenos Aires, que muestran números en baja después de haber sido el foco de la pandemia durante varios meses.

“En Europa están volviendo a la única receta que por el momento hay (por el aislamiento social y la restricción en la movilidad), hasta tener la vacuna. Y si bien han testeado una enorme cantidad de gente, aún así el número de casos aumentó. Nosotros trabajamos muy fuerte con el Plan Federal Detectar para mitigar el avance del virus, y aislar positivos y contactos estrechos. Y continuamos fortaleciendo el sistema de salud para que ningún argentino se quede sin atención médica”, señalaron desde el Ministerio de Salud de la Nación a este medio.

En la cartera sanitaria de la Ciudad de Buenos Aires – que lleva 9 semanas de descenso sistemático, como viene destacando Quirós en sus conferencias de prensa matutinas-, coincidieron en la estrategia de reforzar los testeos y alertaron sobre los riesgos de la concentración de gente en lugares con poca circulación de aire. “Hay que trabajar fuerte para mitigar o incluso evitar un posible rebrote y evitar los ‘supercontagios’, que podrían producirse en espacios cerrados con aglomeración de gente”, subrayó el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós.

Para prevenir un rebrote de contagios, el funcionario explicó que se controlarán las condiciones de ventilación en la apertura de espacios cerrados como gimnasios, museos y restaurantes. “El uso de aires acondicionados en los lugares donde hay sistemas centralizados, si se tiene la posibilidad de inyectar aire a presión desde el exterior que corra la nubes de contaminación aérea, sería lo ideal, porque lo que hay que evitar es el reciclado de aire interior”.

En tanto, desde el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires – a cargo de Daniel Gollán – confirmaron que están siguiendo día a día lo que pasa en Europa. “Dos meses después, pasó lo mismo acá. Si no llega la vacuna, no hay ningún motivo para que no haya una segunda ola en nuestro país. Si se mueve como en Europa, hay una cuestión estacional muy fuerte que increíblemente no tuvieron en cuenta y que acá llegaría con los primeros fríos. Por eso es clave tener en marzo vacunada a la mayor cantidad de población posible”.

Un intendente del suroeste del Conurbano también confirmó el descenso en los nuevos casos diarios en su distrito, “Hoy bajaron más de la mitad acá en el Municipio. El primer cordón está en un tercio de los que estaba. En 20 días tendría que estar en un tercio respecto de la última semana de agosto.

Estamos en los números de mayo y junio”, señaló. Y admitió que ya no tiene margen para volver atrás con medidas restrictivas si hubiera un rebrote. “Estamos en Fase 3, pero me manejo con sentido común y hablo con los comerciantes. No puedo no dejar a los gastronómicos poner cuatro mesas en la calle, cuando no pueden pagar el alquiler”.

El hartazgo de la gente con las medidas de confinamiento, el descenso de los números de nuevos casos en varios distritos y la llegada del tiempo cálido contribuyeron a relajar las medidas de aislamiento en muchos sectores de la sociedad, más allá del mensaje oficial de no descuidarse y el espejo de la segunda ola europea.

“Es fundamental que la Argentina no viva una segunda ola con picos, como está pasando en Europa y que podría pasar tranquilamente acá en marzo, por ejemplo. Tiene que ver con una cuestión de las actividades sociales del verano”, sostuvo Javier Farina, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI). El también integrante del Comité que asesora al Gobierno, contó que en las distintas reuniones que mantuvieron con el Presidente y el ministro González García, advirtieron sobre esa posibilidad.

López definió la situación en el mismo sentido. “Que el verano no sea la hipoteca que después tengamos que pagar cuando pase el calor, como ocurrió en Europa, donde no hubo prácticamente control y esto hizo que realmente empezaran a trepar los casos, incluso a niveles superiores, señaló.

Pocos testeos

Para López, “la llegada o no de una segunda ola va a depender de cuáles son las medidas que tomemos de prevención. Hay tres niveles: el primero es seguir trabajando fuertemente con los testeos, ya que Argentina está testeando poco”. Según los últimos datos, en nuestro país se llevan realizados 3.114.747 test sobre una población proyectada y estimada de 45 millones de habitantes. El máximo en un día fue de 39.196 el 22 de octubre, y ayer fueron 36.435.

Esto implica que en Argentina se testeó al 7% de la población.

 Dinamarca testó al 95% de su población. Reino Unido al 51%, España al 39% e Italia al 27%. Nuestro país muestra un valor bastante bajo en cantidad de test por cada millón de habitantes. Apenas 67.000 sobre esa base poblacional, cuando Dinamarca tiene casi un millón y el Reino Unido poco más de medio millón. En una lista de 150 países con más de un millón de habitantes, Argentina ocupa la posición 72, justo debajo de Irak.

“Hay que testear mucho para ver cómo viene la tendencia. Europa ahora está testeando mucho, pero lo están haciendo cuando están subiendo los casos. Hay que testear antes del posible rebrote. El riesgo es que nosotros nos mantengamos con números bajos de contagios, pero eso no implica que el virus haya dejado de circular. En julio y agosto en Europa hubo pocos casos en el verano pero igual siguió circulando, y aumentaron los casos al llegar el frío”, explicó López.

En ese sentido, el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires señaló que “el gobierno porteño va a seguir intensificando toda la estrategia de rastreo y testeo porque es un instrumento esencial”. Quirós precisó que desde el inicio de la pandemia, se testearon con PCR a un total de 700.660 personas, entre el sistema público y privado, el 59% residentes de CABA y el 41% provenientes de otras jurisdicciones, principalmente de la Provincia de Buenos Aires.

“Se evidencia una tasa de positividad acumulada del 36,4% entre los vecinos. Sin embargo, si se observa ese mismo valor de la última semana, el número desciende al 18.8%. Por otro lado, ya se efectuaron un total de 13.495 mil evaluaciones con esta metodología cada 100.000 habitantes”, afirmó.

La otra medida esencial para prevenir una posible segunda ola, según enumeró López es “mantener fuertemente el distanciamiento social, o sea las medidas individuales. Vale la pena veranear, pero controlando mucho la distancia, usando barbijo y lavándose las manos frecuentemente. No hay que relajar la prevención”, enfatizó.

Expectativa por la vacuna

El tercer elemento en que coinciden todos es en la posibilidad de contar con una vacuna en el mediano o corto plazo. Desde el Ministerio de Salud de la Nación no ocultan su optimismo en ese sentido, y la última apuesta es por la versión rusa. El Presidente confirmó que la Argentina adquirirá 25 millones de dosis de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus. Los primeras 10 millones llegarán en diciembre y las restantes en los primeros días de enero.

López cree que si está disponible en febrero o marzo, “va a tener impacto, aunque tenga una eficacia moderada. Como es tan alta la tasa de ataque -o sea, la cantidad de casos por cada 100.000 habitantes-, aún con una vacuna moderada va a tener impacto en el control de la pandemia”.

En el gobierno de la Provincia de Buenos Aires comenzaron a diseñar un plan de vacunación ante la que -aseguran- será la inminente llegada de la vacuna rusa, además del ingreso de las de otros laboratorios, como AstraZeneca y Pfizer, en el primer trimestre del 2021. El gobernador Axel Kicillof bajó la orden de poner primero en la lista de prioridades el diseño de una campaña de vacunación masiva que estará a cargo del ministro Gollán y de su viceministro, Nicolás Kreplak. En La Plata son conscientes que el operativo debe ser extremadamente preciso y que demandará tanto recursos humanos como logísticos.

En ese sentido, Quirós señaló que “la vacuna lo que va a hacer, si existiera una segunda ola de contagios, es proteger más a la gente que podría enfermarse gravemente o fallecer, pero no va a evitar el contagio entre las personas que circulen por la Ciudad”. Y agregó: “Hay una parte de la ciudadanía que ha sufrido mucho la enfermedad y otra que no. Eso significa que, como comunidad, aún no estamos protegidos. No se va a alcanzar la inmunidad de rebaño en el corto plazo. Necesitamos la vacuna para proteger a los más vulnerables”.<

Camas UTI: la ocupación más baja desde agosto

Según los datos del Ministerio de Salud de la Nación, al día de ayer, la ocupación de camas UTI a nivel nacional era del 61%, el valor más bajo desde el 25 de septiembre pasado.

En el AMBA, la ocupación al día de ayer fue del mismo valor, y es uno de los valores más bajos desde el primero de septiembre. En tanto en CABA se observó el mismo patrón: la demanda de camas UTI en hospitales públicos hasta el día de ayer era de 135, equivalente al 30%, la más baja desde julio. En el sistema privado, en cambio, era más alta: del 62%, con 407 pacientes que demandaban cuidados intensivos.

Estos números sin embargo, no reflejan las situaciones puntuales que se dan en algunas ciudades y en algunos hospitales, donde la demanda por camas de terapia intensiva estuvo al borde del colapsar, como en algunos municipios del Conurbano bonaerense en un momento dado, o en algunas ciudades de Río Negro y Córdoba cuando la pandemia se expandió con más fuerza hacia el interior en septiembre pasado.

La situación en las provincias

A mediados de agosto, el distrito porteño y la provincia de Buenos Aires concentraban el 82% de los casos acumulados y el 18% restante se daba en las otras provincias. Hoy el panorama es completamente diferente. CABA y PBA concentran el 34 % de los casos y el 66% el resto de las provincias.

No obstante, el comportamiento de la pandemia en las provincias también pareciera estar mostrando un menor ritmo de contagios. El gráfico superior, que muestra la evolución de nuevos casos por provincia para el promedio de 7 días, permite visualizar los descensos que se están produciendo en todas las provincias argentinas, salvo los casos de Catamarca, San Juan y Santa Cruz.

“El problema es que no tenemos del todo clara la positividad en cada lugar, por lo que no es fácil saber si es por efecto del testeo o no. Lo que sorprende es que en Santa Fe o Córdoba también muestran una tendencia que pareciera frenar e incluso bajar.

La realidad es que la curva Argentina está determinada por esos lugares. Y no es solo AMBA, también es interior de la PBA”, analizó Mauro Infantino, ingeniero en sistemas y desarrollador, junto con Federico Tiberti, del sitio CovidStats que lleva un conteo diario y análisis de los datos informados por el Ministerio de Salud de la Nación.

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