Diputadas buscan prohibir el uso de bolsas plásticas en toda la provincia

Provinciales 26 de noviembre de 2020
A través del Proyecto De Ley Nro:1952/2020 las diputadas Justicialistas Andrea Charole, Maria Elena Vargas y Elida Cuesta buscan Prohibir en el ámbito de toda la Provincia de Chaco el uso de las bolsas plásticas y todo otro material no biodegradable para el transporte de productos, mercaderías u otro fin, reemplazando las mismas por bolsas u otros objetos biodegradables que resulten compatibles con la minimización del impacto ambiental, de forma progresiva, permanente e inmediato.
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La finalidad de la Iniciativa es reducir el impacto ambiental que producen las bolsas plásticas, ya sean de material polietileno o el polipropileno, altamente nocivas las cuales influyen directamente en la contaminación del Medio Ambiente.

FUNDAMENTOS:

 
El objetivo de la presente iniciativa legislativa es sancionar una ley para nuestra Provincia que prohíba el uso de materiales no biodegradables, ya que no contamos con una; provincias tales como Buenos Aires, Misiones, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Rio Negro ya poseen una ley propia.

La idea central es proteger el medio ambiente prohibiendo el uso de bolsas de plásticos y todo otro material no biodegradable para el transporte de productos o mercaderías, reemplazando las mismas por bolsas u otro objeto biodegradables que resulten compatibles con la minimización del impacto ambiental, ya sea en carácter progresivo, permanente e inmediato.

El fin es reducir el impacto ambiental que producen las bolsas plásticas, ya sean de material polietileno o el polipropileno, altamente nocivas las cuales influyen directamente en la contaminación del Medio Ambiente.

La sociedad necesita generar conciencia sobre el problema de la basura. En primer lugar es importante fomentar un consumo responsable; es el ciudadano el que puede elegir qué, dónde y cómo comprar e incluir criterios ambientales en esa decisión. Debemos plantearnos nuestro modelo de consumo atendiendo a la reducción y la reutilización de los bienes adquiridos. Por último, es fundamental que los residuos generados no se abandonen, sino que se depositen en el contenedor o papelera correspondiente para su posterior reciclaje.

La prohibición de entregar bolsas de polietileno en mercados forma parte de una tendencia mundial que incluye a Argentina para buscar una solución a la contaminación del plástico, propuesta que debe contemplar un “camino de transición” para la industria y poner el foco en la educación ambiental.

Cada minuto se compran un millón de botellas de plástico y se usan 500.000 millones al año, mientras que casi una tercera parte de todos los envases de plástico salen de los sistemas de alcantarillado y ocho millones de toneladas acaban en los océanos cada año, amenazando a la vida marina, de acuerdo con estimaciones de la ONU.

En Argentina, ya comenzaron algunas regulaciones al respecto por ejemplo en Buenos Aires, Misiones, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Rio Negro ya sancionaron su propia ley que prohíbe el uso de plásticos, la cual es una manera de contribuir para no contaminar.

Con respecto a las bolsas de papel, éstas son bien conocidas por lo que no hace falta comentar sus características. El producto no solo es biodegradable sino también fácilmente reciclable, y en algunos casos, reusable.

Las bolsas denominadas bioplásticas están hechas de polímeros fabricados a partir de materias primas naturales (como azúcar, almidón, celulosa, patatas, cereales, melaza, aceite de soja, maíz, etc.), que son procesadas por organismo vivos (hongos, bacterias o algas). Tiene la misma resistencia y rigidez del plástico normal, por lo que se usa en embalajes y envases. La principal desventaja actual es el costo de producción y el precio, que suele ser mayor que los plásticos sintéticos.

Las bolsas de polietileno biodegradables se producen gracias a la presencia de un componente que permite su sana descomposición: un ion metálico (aditivo) que es inyectado a la mezcla de polietileno en el último momento. Se degradan bajo y durante un proceso llamado OXO-Degradación. La adición de este producto cambia el comportamiento del plástico y su degradación comienza inmediatamente después de su fabricación y se acelerará cuando se expone al calor, luz o estrés. Este proceso es irrevocable y continúa hasta que el material se ha reducido a nada más que dióxido de carbono, agua y humus. No deja fragmentos de petropolímeros en el suelo, ya que será consumido por bacterias y hongos. Pruebas de eco-toxicidad han demostrado que el plástico oxobiodegradable no tiene efectos adversos inmediatos o acumulativos en el suelo. Vale aclarar que su costo ha disminuido considerablemente, y actualmente es mucho más económica que las bolsas de bioplástico.

Reciclar es una de las actividades cotidianas más sencillas y gratificantes que podemos llevar a cabo. Tanto, que puede participar cualquier miembro de la familia, incluso los más peques de la casa.

Es también un ejemplo de responsabilidad social y cuidado del medio ambiente.

A pesar de que el ser humano es el responsable de producir una gran cantidad de residuos, parece que a veces aún nos resistimos a reciclar. Así lo único que logramos es perjudicarnos a nosotros mismos y al medio ambiente, tanto en el corto plazo como en el futuro de los que vendrán. Para cualquier madre o padre esta es una cuestión preocupante.

Todas las ciudades de nuestro país ponen a nuestra disposición contenedores donde podemos introducir cada residuo, ya sea orgánico, papel, plástico o vidrio. También existen puntos limpios donde llevar objetos como electrodomésticos o maderas.

Por otra parte, puedes colocar contenedores en tu casa para facilitar el correcto reciclaje de los productos consumidos y ayudar a desarrollar una correcta educación en toda la familia, así como un cambio de conciencia en las personas que están a nuestro alrededor.


 

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